La Estrella Sabama del día es: “Hoy observo los pensamientos que aparecen en mi mente, sin creer que todo lo que pienso es necesariamente verdad.”

La Estrella Sabama del día es:

“Hoy observo los pensamientos que aparecen en mi mente, sin creer que todo lo que pienso sobre la conducta de mi hijo, es necesariamente verdad.”

Hoy vamos a observar  la conducta de nuestro hijo con nuestros ojos físicos:

y mientras tus ojos observan lo que ocurre a tu alrededor, tu mente comienza a darle un significado.

Muchas veces no nos damos cuenta de que estamos escuchando una voz interna que da una interpretación a lo que ve y nos cuenta historias que no necesariamente son verdad.

Tu mente te cuenta historias sobre tu hijo/a.

Imagina esta situación:

Le pides a tu hijo que ordene su habitación.

Pasan unos minutos y todavía no lo ha hecho.

¿Qué viste?

Los juguetes aun siguen en el suelo de la habitación.

Pero ahora presta atención a lo que tu mente podría comenzar a decirte internamente:

  • “Nunca me hace caso.”

  • “No le importa lo que le digo.”

  • “Siempre tengo que repetirle todo cien veces.”

  • “Si no lo obligo, nunca será responsable.”

  • “Me está desafiando.”

¿Te das cuenta de lo que sucede en tu mente?

Ninguna de estas frases describe solamente lo que tus ojos observaron.

Son pensamientos e interpretaciones que tu mente ha construido a partir de lo ocurrido.

Quizás algunas interpretaciones tengan fundamento. Quizás otras no.

Pero antes de decidir qué hacer, necesitamos aprender a reconocerlas.

Porque cuando creemos automáticamente todo lo que pensamos, podemos terminar reaccionando a nuestra interpretación en lugar de responder asertivamente a la situación.

 

TU PRÁCTICA DE HOY

Escucha lo que tu mente te dice.

Durante el día, cuando algo que haga tu hijo te genere incomodidad, detente un instante.

No necesitas cambiar lo que estás pensando.

No necesitas convencerte de que todo está bien.

Simplemente hazte estas tres preguntas:

1. ¿Qué ocurrió realmente?

Describe el hecho sin juzgar ni agregar explicaciones.

Ejemplo: “Le pedí que guardara sus juguetes y todavía están en el suelo.”

2. ¿Qué me está diciendo «mi mente» acerca de esto que observo?

Escucha el pensamiento que aparece.

Ejemplo: “No me respeta.”

3. ¿Esto es la verdad o es una verdad según mi interpretación?

No necesitas encontrar la respuesta correcta.

Solo reconocer esta gran diferencia.

No intentes cambiar tus pensamientos.

No te critiques por tenerlos.

No te obligues a pensar de manera positiva.

Solo escucha y reconoce.

Cuando aparezca un pensamiento…

“Mi hijo es irresponsable.”

Puedes reconocer:

“Mi mente me está diciendo que mi hijo es irresponsable.”

Esta pequeña diferencia te ayuda a

  • tomar distancia de tu pensamiento.
  • observarlo antes de decidir cómo responder.
  • actuar antes de reaccionar.
  • tomar mejores decisiones y conseguir óptimos resultados.

Un abrazo

Silvia.