¿Sabías que la etapa escolar es uno de los momentos más importantes en la construcción de la confianza de un niño?
Cuando un niño comienza la escuela, no solo aprende a leer, escribir o resolver problemas de matemática.
También empieza a construir una respuesta para una de las preguntas más importantes de su vida:
¿Quién soy yo?
Y esa respuesta no nace solamente de lo que él piensa.
Se construye, en gran parte, a partir de los mensajes que recibe de los adultos que lo rodean.
Si un niño escucha una y otra vez:
«No podés.»
«Todavía no sabés.»
«Así no se hace.»
«Vos nunca prestás atención.»
Poco a poco deja de intentarlo.
No porque no sea capaz.
Sino porque comienza a creer que eso es lo que realmente es.
Y ahí aparece el mayor riesgo.
No es una mala nota.
No es una dificultad para concentrarse.
Es que el niño deje de confiar en sí mismo.
La escuela también construye identidad
Cuando un niño entra al sistema educativo, comienza a creer en el mundo que los adultos le presentan.
Y ese mundo cambia según el lugar donde nazca.
No es lo mismo crecer en la India que en Uruguay.
No es lo mismo una familia que otra.
No es lo mismo un colegio que despierta curiosidad que otro donde solo se cumplen horarios.
No es lo mismo tener un maestro que inspira confianza que uno que solo corrige errores.
Tampoco es lo mismo crecer con padres que confían en las capacidades de su hijo que con padres que, aunque lo amen profundamente, no saben cómo ayudarlo.
Todo eso influye.
Todo eso va construyendo la manera en que el niño comienza a verse a sí mismo.
Lo que muchos niños dejan de hacer
A lo largo de estos años acompañando familias he visto algo que se repite con frecuencia.
Muchos niños no dejan de aprender.
Lo que dejan es algo mucho más importante.
Dejan de intentarlo.
Dejan de escucharse.
Dejan de creer en ellos mismos.
Y cuando eso ocurre, empiezan a depender cada vez más de la opinión de los demás para sentirse valiosos.
Entonces… ¿qué necesita realmente un niño en edad escolar?
Necesita aprender contenidos, por supuesto.
Pero también necesita algo que pocas veces se enseña.
Necesita aprender a escucharse.
A reconocer esa voz interior que le recuerda quién es incluso cuando las cosas no salen como esperaba.
La voz que le dice:
«Podés volver a intentarlo.»
«Equivocarte no significa que no seas capaz.»
«Tu valor no depende de una nota.»
«Confiá en vos.»
En Centro Sabama creemos que esa confianza no aparece por casualidad.
Se construye.
Se fortalece.
Se entrena.
Porque un niño que aprende a confiar en sí mismo enfrenta los desafíos con una actitud diferente.
Se anima a preguntar.
Se anima a equivocarse.
Se anima a volver a empezar.
Y esa será una herramienta que lo acompañará mucho después de haber olvidado los contenidos que aprendió en la escuela.
Una pregunta para llevarte hoy
Más allá de las tareas, las calificaciones y los informes escolares…
¿Qué está aprendiendo tu hijo a creer sobre sí mismo mientras atraviesa esta etapa de su vida?
Porque la respuesta a esa pregunta puede influir mucho más en su futuro que cualquier boletín de calificaciones.



